Las relaciones
Las relaciones sanas
Todos queremos tener una relación sana, ¿pero cómo la construimos? Lo más importante es recordar que las relaciones sanas requieren muchísimo esfuerzo y trabajo por parte de las dos personas que la integran. Existen cuatro cualidades fundamentales en una relación sana: confianza, honestidad, comunicación y respeto. Aunque puedan parecerte insignificantes, abarcan mucho. Ser solidarios, escucharse y tratarse equitativamente son formas estupendas de demostrar respeto en una relación. Poner límites, cumplir con la palabra y creer en el otro son excelentes maneras de demostrar confianza y honestidad. Puedes demostrar una buena comunicación expresando tus sentimientos, escuchando y hablando en lugar de gritar cuando tienes una discusión. Estas son solo algunas ideas que puedes comenzar a poner en práctica. Una cosa más: cometer errores no tiene nada de malo. Incluso los adultos tienen que esforzarse muchísimo para que una relación sana funcione, solo sigue intentándolo. A continuación encontrarás algunas preguntas que puedes hacerte para saber si tienes una relación sana:
- ¿Te anima tu pareja a tener intereses fuera de la relación? ¿Animas a tu pareja a hacer lo mismo?
- ¿Tienen que estar juntos todo el tiempo?
- ¿Qué cinco cosas te gustan de tu pareja?
- ¿Pueden tener opiniones distintas y aun así llevarse bien? ¿Son amigos?
- ¿Te comprende tu pareja cuando quieres pasar tiempo con otros amigos?
Las relaciones enfermizas
Las relaciones enfermizas carecen de confianza, honestidad, respeto y/o comunicación. A veces, el comportamiento enfermizo te hace sentir bien. Puede ser halagador que alguien quiera estar contigo todo el tiempo y que no quiera que salgas con tus amigos. Actuar de esa manera demuestra que tu pareja no confía en ti y, si bien esta actitud puede hacerte sentir bien al principio, muy pronto los celos y el comportamiento enfermizo se tornan agobiantes e incómodos. Las personas no son perfectas, pero cuando el comportamiento enfermizo se convierte en un hábito en lugar de en un error infrecuente, es momento de evaluar la relación.
Las relaciones violentas
En las relaciones violentas, un integrante de la pareja se vale del comportamiento enfermizo para adquirir poder y dominar al otro integrante. Por ejemplo, una persona violenta puede usar el sentimiento de culpa para controlar con quién pasa tiempo su pareja: “Si realmente me amaras, no saldrías con tus amigos”. A veces puede recurrir a la violencia para lograr que su pareja actúe de una forma determinada. Las relaciones violentas no siempre comienzan siendo violentas, sino que comienzan como cualquier otra relación. Generalmente, se atraviesa una etapa muy intensa durante la cual la pareja se conoce mutuamente y comparte mucho tiempo. Las relaciones violentas se tornan violentas gradualmente. Pueden comenzar con insultos, actitudes posesivas o un empujón durante una discusión. Si estás en una relación así, puede ser difícil reconocer si se está tornando violenta. A continuación enumeramos algunas señales de que tu relación no es sana y se está tornando violenta. Si sientes…
- …que le tienes miedo a tu pareja,
- …que nunca la haces feliz o que eres culpable de todos los problemas de la relación,
- …que tienes miedo de contradecir a tu pareja,
- …que tu pareja te presiona para que hagas cosas que no quieres,
- …que tu pareja te avergüenza a propósito,
- …que tu pareja te intimida o te amenaza,
- …que tu pareja toma todas las decisiones en la relación,
- …que tu pareja no te permite ver a tus amigos o hacer otras actividades,
- …que tu pareja te lastima.
Si contestas que “sí” a cualquiera de estas preguntas, habla con un adulto de confianza o ponte en contacto con recursos locales de ayuda. Las anteriores son señales importantes de que tu relación es enfermiza y de que podría ser violenta.
Cómo ayudar a amigas que tienen relaciones violentas
Puede ser muy difícil saber qué hacer si tienes una amiga que tiene una relación violenta. A continuación te damos algunas sugerencias:
- Escucha sin juzgar
- Dile que no tiene la culpa y que no merece ser maltratada
- Dile que estás preocupada por ella
- Anímala a hablar con un adulto de confianza y acompáñala si necesita apoyo
- Sigue siendo su amiga
- Facilítale nuestro número de atención: 1-877-538-9717 o dile que puede contactarnos mediante Internet.
NO ES BUENO menospreciar a la persona violenta ni decirle a la víctima lo que tiene que hacer. Estas cosas sólo logran que la víctima se sienta peor, lo cual puede llevarla a no querer hablar contigo en el futuro.
Ser amiga de alguien que tiene una relación violenta requiere mucha energía y esfuerzo de tu parte. ¡Asegúrate de buscar ayuda para ti también! Nuestra línea telefónica de atención es uno de los lugares a los que puedes llamar para pedir apoyo e Información.

